Mercados bajo presión, convicciones intactas
Bienvenido. Descubra la serie de seminarios web de Candriam, en la que nuestros expertos en inversión comparten sus últimas perspectivas y convicciones sobre los temas clave que configuran los mercados financieros. Consulte a continuación las últimas ediciones, con las grabaciones de los webinars y los principales mensajes de cada debate.
Tipos más altos, mercados cambiantes, convicciones duraderas
En el último webinario de Candriam Explore, Nicolas Forest, director de inversiones (CIO), estuvo acompañado por Charudatta Shende, responsable de Gestión de carteras de clientes de renta fija, Servaas Michielssens, responsable del sector Salud, y Alix Chosson, responsable de Transición climática e Inversión de impacto, para analizar tres cuestiones determinantes para los mercados en la actualidad:
- Qué suponen los tipos de interés más altos para los inversores en renta fija;
- Si el sector salud podría convertirse en el próximo líder del mercado; y
- Cómo el aumento de los riesgos climáticos podría acelerar la inversión en la transición energética.
Perspectiva del CIO: los mercados cambian, pero los desafíos de inversión persisten

Hace veinticinco años, vivíamos una revolución tecnológica. Internet estaba transformando la economía, las empresas tecnológicas impulsaban los mercados y las valoraciones alcanzaban niveles que obligaban a los inversores a plantearse una difícil pregunta: ¿cuánto del futuro estamos pagando ya hoy?
Hay otro paralelismo fascinante: los tipos de interés. En 2001, el bono del Tesoro estadounidense a 10 años ofrecía un rendimiento de alrededor del 5 %. Hoy, una vez más, nos encontramos cerca de estos niveles. Después de una década de bajos rendimientos, parece que los bonos vuelven a ser bonos, ofreciendo unos ingresos significativos y una alternativa real para los inversores.
Este verano, destacaron tres factores principales. En primer lugar, la tecnología y la IA perdieron impulso, mientras que la energía despuntó por su rentabilidad. En segundo lugar, las tensiones en Oriente Medio provocaron volatilidad y un repunte de los precios del petróleo y del gas natural, contribuyendo a unas expectativas de inflación más elevadas. En tercer lugar, hemos asistido a un aumento de los tipos de interés en todo el mundo, con las rentabilidades a largo plazo alcanzando niveles que no se habían visto en años.
No creo que 2026 sea otro 2001. Pero de Internet entonces a la IA hoy, el desafío para los inversores es el mismo: transformar la comprensión del cambio estructural en una convicción a largo plazo. La situación puede ser diferente, la tecnología puede ser diferente, pero, al final, lo único que importa es la convicción.
Renta fija: ¿tipos altos o tipos altos durante más tiempo?

La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años supera hoy el 4,9 % [1], lo que supone un cambio considerable respecto a la última década de tipos de interés bajos que hemos vivido. Se ha estabilizado en estos niveles y no parece que vaya a bajar a corto plazo.
Las presiones que estamos observando y que están impulsando al alza los rendimientos son de carácter estructural y tienen mucho que ver con la inflación. Los niveles de deuda y déficit en los mercados desarrollados son enormemente elevados. Las guerras comerciales, los problemas en las cadenas de suministro y todo lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz también son factores inflacionistas. La inteligencia artificial también implica un alto nivel de inversión en activo fijo (capex). Estos factores han llegado para quedarse y ejercerán presión al alza sobre los tipos de interés.
Entonces, ¿tipos de interés altos durante más tiempo? Ciertamente, ese parece ser el caso hoy y debería seguir siéndolo a medio plazo, pero no para siempre. Creemos que los tipos de interés están atravesando un período de mayor dispersión, más volatilidad y más oportunidades de valor relativo entre las distintas regiones.
El carry también está generando oportunidades. Los rendimientos son mucho más elevados en la deuda soberana, investment grade, high yield y la deuda subordinada bancaria, mientras que los fundamentos siguen resistiendo bastante bien. Pero seguimos centrados en el riesgo. Para aprovechar este carry, tendremos que seleccionar nuestros sectores, emisores y temáticas con sumo cuidado.
Salud: ¿podría convertirse en el próximo líder del mercado?

El sector Salud no es una única apuesta de inversión. Hay muchos subsectores dentro del sector Salud que se comportan de manera diferente y, durante el último año, la biotecnología ha sido uno de los segmentos líderes del mercado.[2]
Había mucha incertidumbre en torno a los precios de los medicamentos, la FDA y los aranceles, pero la mayor parte de esa incertidumbre se disipó hace aproximadamente un año. Más importante aún, los fundamentos, especialmente en los sectores biofarmacéutico y biotecnológico, han sido muy sólidos. Observamos una innovación muy sólida. También hay un componente de IA, aunque no es lo que está condicionando las cotizaciones de las acciones en la actualidad. En realidad, los nuevos lanzamientos de productos, las fusiones y adquisiciones y el elevado uso de los servicios de salud en todo el mundo son los factores que están impulsando una sólida dinámica de beneficios.
La innovación es fundamental para el sector Salud en su conjunto. Hemos asistido a avances importantes en ámbitos como las vacunas personalizadas contra el cáncer, en las que se secuencia el genoma del tumor y un algoritmo selecciona las dianas más relevantes para cada paciente. También hemos visto avances significativos en el cáncer de páncreas, históricamente un terreno muy poco propicio para el desarrollo de medicamentos.
Hoy diría que nos encontramos en una fase más intermedia del ciclo en el sector biofarmacéutico. Observamos ciclos de producto muy sólidos y el lanzamiento de productos que están registrando tasas de crecimiento muy elevadas. Las valoraciones han aumentado, pero no han alcanzado niveles excesivos, mientras que las fusiones y adquisiciones siguen siendo muy intensas. También observamos oportunidades que se están ampliando hacia la tecnología médica y las herramientas y servicios para las ciencias biosanitarias.
Clima: ¿podrían los crecientes riesgos físicos acelerar la transición?

Responsable de Transición climática e Inversión de impacto
El verano de 2026 puso claramente de manifiesto una realidad que ya no podemos ignorar: el cambio climático no es un desafío para las generaciones futuras, sino uno de los grandes retos de nuestro tiempo. En todos los continentes, hemos asistido a olas de calor sin precedentes, incendios forestales devastadores, sequías prolongadas e inundaciones destructivas, lo que demuestra que los riesgos climáticos son materiales, inmediatos y cada vez más sistémicos.
El lento avance de la transición energética está convirtiendo los riesgos climáticos en riesgos físicos, aumentando los costes económicos, medioambientales y sociales globales. Y probablemente los costes proyectados hasta ahora están muy infravalorados, porque los estudios económicos tienen dificultades para integrar los efectos sistémicos y acumulativos de los impactos del cambio climático. Debemos pasar de un enfoque centrado en las funciones de daños propias de los seguros a una evaluación más macroeconómica y sistémica de los riesgos climáticos.
Al mismo tiempo, la fragmentación geopolítica y la IA están generando tanto vientos en contra como vientos a favor. La seguridad energética está alentando la inversión en energías renovables y redes eléctricas, mientras que la IA está planteando un desafío enorme para los sistemas eléctricos. Pero también existe un gran potencial para que la IA optimice el uso de la energía y los recursos en todos los sectores. Y la pregunta de si la IA acelerará o descarrilará la transición sigue sin respuesta, ya que dependerá de las decisiones económicas y políticas.
Una cosa está clara en todos los escenarios climáticos. Los próximos años y décadas requerirán mayores inversiones en energía y, especialmente, en energías limpias y soluciones climáticas. El paso de los miles de millones a los billones ya se ha producido en el ámbito de la mitigación del cambio climático; ahora el desafío será mantener o incluso aumentar este ritmo, al tiempo que se amplía la escala de la adaptación al cambio climático. La mitigación y la adaptación son dos caras de la misma moneda. Cada fracción de grado que logremos evitar importa.
El clima seguirá siendo una temática de inversión clave en 2026 y en los años posteriores. Ya no es cuestión de políticas y regulación, sino de economía, geopolítica y límites físicos.
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Mercados bajo presión, convicciones que se mantienen firmes
El primer seminario web Explore – 27/04/2026
Perspectiva del director de inversiones (CIO): Un mes después del inicio del conflicto

Tras un mes de conflicto, hay una palabra que destaca: distensión. Los mercados han atravesado semanas de escalada, alto el fuego, bloqueos y giros inesperados, pero los activos de riesgo se mantienen cerca de sus máximos anuales: Los mercados bursátiles se han mantenido firmes; los diferenciales crediticios siguen siendo reducidos. A primera vista, parece que los mercados están haciendo caso omiso de la conmoción geopolítica.
Esa resiliencia no debe confundirse con una situación tranquila en todos los ámbitos. Los rendimientos de los bonos a largo plazo siguen siendo elevados y las expectativas de inflación han aumentado. Esto crea un contraste llamativo: los activos de riesgo se mantienen bien, mientras que los tipos de interés siguen reflejando un contexto inflacionista más difícil. Esto es importante porque una mayor inflación complica la vida tanto a los bancos centrales como a los gobiernos. La política monetaria se vuelve más difícil de manejar. La política presupuestaria se ve más limitada.
El panorama de los beneficios ayuda a explicar por qué los mercados de renta variable se han mantenido resistentes. A diferencia de la fuerte caída de las expectativas de beneficios que siguió a los anuncios arancelarios del presidente de EE. UU., Donald Trump, el «Día de la Liberación», este conflicto no ha provocado el mismo colapso en las previsiones. Los sectores de la energía, los materiales y parte del sector tecnológico han seguido respaldando las expectativas de beneficios, lo que ha ayudado a los mercados a absorber el impacto.
La lección clave es no dejarse llevar de un titular a otro. En mercados que evolucionan rápidamente, las convicciones a largo plazo importan más que el ruido. Por eso la atención sigue centrada en aquellas áreas donde las tendencias estructurales parecen intactas y donde los mercados podrían estar subestimando la solidez de los beneficios.
Perspectivas macroeconómicas: tensiones en el estrecho de Ormuz y posibles repercusiones económicas

La economía mundial ha demostrado ser más resistente de lo esperado. Los mercados laborales de EE. UU. y Europa se mantienen sólidos, y los datos recientes indican que el crecimiento se prolongó durante el primer trimestre. Instituciones como el FMI y la OCDE solo han revisado ligeramente a la baja sus previsiones. Sin embargo, esa resistencia depende de una hipótesis clave: que la interrupción en el estrecho de Ormuz sea de corta duración.
El estrecho no es solo una ruta petrolera. Alrededor del 20% del petróleo y el gas mundiales transitan por él[1], pero el impacto va mucho más allá de la energía. Los precios de la energía influyen en muchos insumos industriales y en los precios de los alimentos. Los fertilizantes, el azufre y el helio se ven afectados. Si las interrupciones persisten, esto provocará tensiones más generalizadas en la cadena de suministro. Ya se observan los primeros indicios de tensión en los mercados de combustible para aviones, pero también en los de combustible para buques.
La cuestión clave no es si el tráfico se normalizará, sino con qué rapidez. Las reservas estratégicas y el desvío de rutas pueden proporcionar un alivio temporal, pero no pueden sustituir por completo los flujos normales. Una interrupción breve es manejable. Una interrupción prolongada impulsaría la inflación al alza, debilitaría la confianza y afectaría de manera significativa al crecimiento.
Parece más probable un escenario de normalización lenta que una recuperación rápida. La incertidumbre política sigue siendo elevada, e incluso tras cualquier acuerdo, la normalización llevará tiempo. La economía mundial no se ha colapsado, pero está más expuesta a una perturbación persistente de la oferta.
Renta variable: más allá de los titulares, hacia convicciones a largo plazo

Las perspectivas del sector tecnológico siguen siendo positivas, pero el enfoque está pasando de un mero impulso a una mayor selectividad. El fuerte crecimiento de los beneficios sigue respaldando al sector, impulsado en parte por la inversión continua en infraestructura de inteligencia artificial. Esa inversión se está traduciendo ahora en ingresos en todo el ecosistema, lo que lleva la historia más allá de las expectativas hacia resultados tangibles.
Al mismo tiempo, los mercados se han vuelto más matizados. Las valoraciones se han normalizado en algunas partes del sector, especialmente en el software, donde el reciente rendimiento inferior a la media ha creado puntos de entrada más interesantes. Esto abre oportunidades, pero no de forma generalizada. Algunos segmentos se enfrentan a una auténtica disrupción por parte de la IA, mientras que otros están posicionados para beneficiarse de ella.
La IA sigue siendo un motor importante, pero no es el único. La adopción se encuentra todavía en una fase temprana, lo que sugiere un mayor potencial alcista con el tiempo. Sin embargo, limitaciones como el acceso a la electricidad, el agua y la financiación podrían condicionar el ritmo de expansión y deben ser objeto de un seguimiento minucioso.
Por lo tanto, las perspectivas exigen una mayor selectividad. Destacan áreas como la ciberseguridad, donde la demanda sigue siendo fuerte y la IA actúa como facilitadora en lugar de como una amenaza. La oportunidad en la renta variable sigue siendo atractiva, pero ya no se trata de una exposición generalizada. Se trata de identificar dónde los beneficios siguen siendo resistentes y dónde se puede mantener el crecimiento estructural.
Mercados emergentes: ganadores y perdedores

Si se evita una crisis petrolera grave, la consecuencia a medio plazo de este conflicto podría ser un dólar más débil. Esto supondría un cambio importante para los mercados emergentes. Los bancos centrales están diversificando sus reservas, el comercio se realiza cada vez más en otras divisas y China se está posicionando como un socio más fiable. En ese contexto, la renta variable de los mercados emergentes parece estar bien posicionada.
Las valoraciones refuerzan este argumento. Las acciones de los mercados emergentes siguen siendo atractivas en comparación con los mercados desarrollados, mientras que las entradas de capital sugieren que los inversores están empezando a reaccionar. El contexto energético también es relevante. La seguridad energética ha adquirido mayor importancia estratégica, lo que beneficia tanto a los productores de energía tradicionales como a las energías renovables, cuya competitividad mejora cuando los precios del petróleo se mantienen elevados.
La tecnología es otro factor clave. Los mercados emergentes ya no se reducen a un único país. El abanico de oportunidades es más amplio, abarcando Taiwán, Corea e India, siendo la tecnología el sector más importante en la actualidad. La inversión en IA por parte de los líderes estadounidenses ya está contribuyendo al crecimiento de los beneficios de las empresas tecnológicas asiáticas, muchas de las cuales siguen cotizando con descuento respecto a sus homólogas estadounidenses.
China requiere un enfoque más selectivo. El crecimiento se ha ralentizado y el contexto general sigue siendo desigual, pero las oportunidades persisten. Sectores como los semiconductores, la robótica y la fabricación avanzada siguen mostrando un fuerte impulso. En lo que respecta a la renta variable de los mercados emergentes, creemos que la oportunidad reside menos en una exposición amplia y más en una selección cuidadosa de valores.
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[1] Fuente: Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), a 3/3/2026
Últimas perspectivas
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En este contexto, la claridad es fundamental. No se pierda al director de inversión (CIO) de Candriam, Nicolas Forest, el 21 de abril en el Market Briefing de Candriam, en el que especialistas de todas las clases de activos repasarán junto con Nicolas lo que han visto en los mercados durante el primer trimestre del año. -
Escalate. De-escalate. Repeat.
Financial markets have entered a regime where escalation and de-escalation are no longer discrete events, but part of a repeating pattern. The war in Iran has not evolved linearly; it has oscillated, with periods of intensity followed by temporary pauses, each feeding renewed uncertainty rather than resolution. -
Afrontar el ciclo crediticio
Si se le pide a un inversor de renta fija que describa el ciclo crediticio, la mayoría citará inmediatamente sus cuatro fases ya conocidas: reparación, recuperación, expansión y recesión. Conocer la terminología es sencillo. La pregunta más pertinente es: ¿por qué es importante para los resultados de una cartera?