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Un mercado fragmentado. Un conjunto de oportunidades más amplio.
Los mercados de deuda corporativa han evolucionado. Lo que una vez se consideraba una única clase de activos ha pasado a ser un ecosistema amplio, fragmentado y de varios niveles que abarca bonos, derivados, mercados privados, divisas y estructuras de capital, desde deuda sénior garantizada hasta instrumentos subordinados e híbridos. El mismo emisor puede financiarse y negociar sus títulos en condiciones muy diferentes.
Esta complejidad no solo da lugar a desafíos. También genera oportunidades.
Ahora se puede acceder al mismo riesgo de crédito, valorarlo y cubrirlo a través de múltiples instrumentos, cada uno de ellos conformado por diferentes condiciones de liquidez, restricciones de inversores y dinámica del mercado.
En este entorno, la deuda corporativa ya no se define por un precio de mercado único, sino por múltiples regímenes de precios coexistentes.
De la asignación al conjunto de herramientas
En lugar de depender de decisiones binarias de predisposición o aversión al riesgo, los inversores pueden adaptar sus exposiciones internamente —en función de la calidad, los instrumentos, los vencimientos y los segmentos de mercado— a medida que evolucionan las condiciones.
Un conjunto de herramientas más amplio puede ofrecer nuevas oportunidades de selectividad, valor relativo y gestión activa del riesgo a lo largo del ciclo.
Qué explora este informe
Este cuarto artículo de nuestra serie sobre deuda corporativa examina cómo la estructura de los mercados de crédito está reconfigurando las oportunidades de inversión.
En este informe descubrirá:
- Por qué los mercados de deuda corporativa se fragmentan cada vez más
- Cómo los cambios estructurales están variando la dinámica de la liquidez y los precios
- Cómo pueden los inversores utilizar la deuda corporativa como un conjunto de herramientas flexibles a lo largo del ciclo
- De qué forma Candriam enfoca la selectividad en este mercado de múltiples niveles
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”La inversión en deuda corporativa no tiene que ver con el momento de entrada y salida de la clase de activos, sino con cómo utilizar las diversas herramientas para adaptar el posicionamiento en el marco de un universo diversificado y segmentado
Dominar un amplio universo
A medida que los mercados de deuda corporativa se tornan más segmentados, más impulsados por los flujos y más dependientes de los instrumentos, capear estos mercados requiere algo más que una asignación tradicional. Requiere selectividad.
Descubra los puntos clave del documento en este breve vídeo
Doma el riesgo.
No huyas de él.
La deuda corporativa puede parecer una inversión tranquila, porque las rentabilidades son constantes la mayor parte del tiempo. Pero es una clase de activos asimétrica: la subida se limita al cupón, mientras que la caída puede ser permanente si los fundamentales se debilitan o la liquidez desaparece.