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Mensaje importante: Cuidado con las estafas de suplantación de identidad

Actualmente circulan mensajes y anuncios fraudulentos en plataformas de mensajería, incluido WhatsApp, que suplantan la marca Candriam y a profesionales de la inversión. Tenga en cuenta que Candriam nunca ofrece recomendaciones de inversión ni proporciona asesoramiento financiero a través de canales de redes sociales o plataformas de mensajería.

Instalación artística luminosa con cables y fibras ópticas en un aparcamiento subterráneo, ilustrando redes, conectividad y datos

Una transición que se acelera

Cómo la economía, la tecnología y los riesgos físicos están acelerando la transición medioambiental

La transición medioambiental ha entrado en una nueva fase. Lo que una vez se consideró un cambio gradual    , impulsado por las políticas, se está convirtiendo en una transformación más rápida e impulsada por la economía. La tecnología, la dinámica de costes y el aumento de los riesgos físicos están convergiendo, haciendo que el cambio medioambiental pase a ser una fuerza central que remodela el crecimiento, la asignación de capital y la estrategia corporativa.

Esta convergencia de incentivos económicos y limitaciones físicas suele generar una oportunidad de inversión amplia y duradera. A medida que las empresas y los Gobiernos aceleran el gasto en sistemas energéticos, eficiencia de recursos e infraestructuras resilientes, quienes proporcionan las tecnologías, equipos y servicios que permiten esta transición son quienes se hacen con el valor.

En Candriam, abordamos esta oportunidad a través de nuestro marco Thematic 2.0, identificando empresas posicionadas a lo largo de la cadena de valor, desde facilitadores de la electrificación y la eficiencia de los recursos hasta empresas que mejoran el rendimiento operativo a través de la innovación medioambiental, centrándonos en aquellas con ventajas competitivas, soluciones escalables y visibilidad del crecimiento a largo plazo.

La transición medioambiental se está acelerando

Se está produciendo una amplia transformación económica que redefine los sistemas energéticos, las cadenas de valor industriales y las infraestructuras de recursos. Esta aceleración se debe tanto a los rápidos avances tecnológicos, que están contribuyendo a que las soluciones medioambientales sean cada vez más escalables y competitivas en cuanto a costes, como a las crecientes presiones medioambientales estructurales.  

En todas las regiones, los impactos medioambientales se han agudizado y tienen consecuencias económicas. Los fenómenos meteorológicos extremos han aumentado en frecuencia y gravedad, y 2024 es el año más cálido a escala mundial y el primero en superar los 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales durante todo el año[1]. Más allá de los registros de temperatura, las implicaciones son de gran alcance: investigaciones del Centro Internacional de Investigaciones Climáticas CICERO sugieren que se prevé que el 70% de la población mundial se enfrentará a algún tipo de fenómeno meteorológico extremo en las próximas dos décadas.

Las consecuencias económicas son importantes para el funcionamiento diario de las empresas. La escasez de agua, la escasez de recursos naturales y la fragilidad de las infraestructuras ya no son riesgos abstractos, sino que están modelando cada vez más el rendimiento operativo y la toma de decisiones estratégicas.  

 

La economía es ahora el principal catalizador

Hoy en día, la transición se ve cada vez más impulsada no solo por las políticas, sino por la demanda y el coste. El coste de la energía solar ha caído más de un 90 % en la última década[2], y las tecnologías de viento y baterías siguen trayectorias similares. Así, muchas soluciones medioambientales se encuentran ahora entre las opciones más rentables disponibles. Solo en Estados Unidos, la capacidad solar podría aumentar en 500 GW para 2035[3].

Al mismo tiempo, la demanda de electricidad está entrando en una nueva fase de crecimiento tras años de estancamiento. Se espera que la electrificación del transporte, la calefacción y la industria, combinada con la rápida expansión de los centros de datos y la infraestructura digital, impulse un aumento sostenido del consumo de energía hasta la década de 2030. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) proyecta que la demanda de electricidad de los centros de datos, la IA y la infraestructura digital en Estados Unidos podría duplicarse con creces para 2030.

A escala mundial, los centros de datos ya representan el 1-2% de la demanda de electricidad[4], y se espera que su proporción aumente significativamente[5]. Esto genera un poderoso incentivo para la inversión en generación, redes y eficiencia, lo que refuerza los fundamentales económicos de la transición.

 

Los factores favorables de las políticas siguen vigentes

A pesar de la incertidumbre política en algunas regiones, los compromisos a largo plazo permanecen prácticamente intactos: la Unión Europea tiene un objetivo jurídicamente vinculante de reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030[6]. China se ha comprometido a alcanzar un máximo de sus emisiones de dióxido de carbono (CO₂) antes de 2030 y a lograr la neutralidad de carbono antes de 2060[7], mientras que Brasil se ha comprometido a poner fin a la deforestación ilegal para 2030.[8]

El cumplimiento de estos objetivos requerirá una aceleración significativa en la ejecución. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que alcanzar una vía de 1,5 °C exige triplicar la capacidad mundial de energía renovable y duplicar la eficiencia energética anual para 2030.

Aunque los enfoques nacionales difieren, la dirección general es clara. El despliegue de energías renovables sigue creciendo, los sistemas de transporte se están electrificando y las infraestructuras de red se están modernizando.

Un cambio estructural en marcha

En conjunto, estos acontecimientos apuntan a una conclusión clara: la transición medioambiental se está acelerando, porque está cada vez más alineada con los incentivos económicos.

Tanto para los inversores como para las empresas, esto marca un cambio de una transición gradual a una transformación estructural, que está redefiniendo cómo se genera valor en toda la economía mundial.

El enfoque de Candriam se basa en una dilatada trayectoria de inversión en empresas que se sitúan a la vanguardia de las soluciones medioambientales, desarrollando una profunda pericia en temas como el clima, la economía circular y la eficiencia hídrica. Esta experiencia respalda nuestra capacidad para identificar con antelación a los ganadores estructurales y capear la transición a medida que continúa acelerándose.

La transición medioambiental

Una exploración en profundidad de la transición medioambiental como una oportunidad de inversión de varias décadas, examinando cómo la descarbonización, la circularidad y la seguridad del agua están remodelando las industrias, las infraestructuras y la asignación de capital. En este informe descubrirá:

  • A medida que la economía va cobrando cada vez más protagonismo en la transición, la oportunidad se amplía mucho más allá de las soluciones climáticas tradicionales.
  • Entender dónde está surgiendo la creación de valor a largo plazo será clave para superar la siguiente fase del crecimiento.

 

Lea nuestro informe

Para obtener más información sobre la forma en que las estrategias temáticas de renta variable de Candriam abordan estas tendencias a largo plazo

Descubra nuestra serie sobre la transición medioambiental

  • Instalación artística luminosa con cables y fibras ópticas en un aparcamiento subterráneo, ilustrando redes, conectividad y datos

    Una transición que se acelera

    La transición medioambiental ha entrado en una nueva fase. Lo que una vez se consideró un cambio gradual, impulsado por las políticas, se está convirtiendo en una transformación más rápida e impulsada por la economía. La tecnología, la dinámica de costes y el aumento de los riesgos físicos están convergiendo, haciendo que el cambio medioambiental pase a ser una fuerza central que remodela el crecimiento, la asignación de capital y la estrategia corporativa.
  • Rows of solar panels stand in a sunlit landscape beneath a blue sky with scattered white clouds.

    El próximo reto de la transición: más allá de la energía limpia

    La transición medioambiental suele asociarse únicamente a la energía limpia. Sin embargo, a medida que la electrificación se expande, surge una cuestión cada vez más importante: ¿puede la economía global asegurar, reutilizar y gestionar los recursos necesarios para hacer posible la transición?

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