Mensaje importante: Cuidado con las estafas de suplantación de identidad

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Grado de inversión sostenible: resiliencia con propósito

Entorno macroeconómico: vuelven las presiones inflacionistas y aumenta la incertidumbre política

Desde finales de febrero, los mercados mundiales se han visto afectados por las nuevas tensiones geopolíticas en Oriente Medio, lo que ha provocado un importante aumento de los precios del petróleo y ha reavivado la preocupación por la inflación.

Los precios del crudo Brent superaron los 118 USD por barril[1] a finales de marzo, lo que añadió presión en un momento en el que la dinámica del crecimiento se está debilitando en las economías desarrolladas. Esta situación ha complicado las perspectivas de los bancos centrales. En Europa, las expectativas de recortes de tipos se han aplazado y los mercados descuentan ahora una posible subida. Se espera que el BCE siga dependiendo de los datos y equilibrando la desaceleración del crecimiento frente a los riesgos inflacionistas. En EE. UU., la Reserva Federal también ha adoptado una postura más paciente, señalando que podría tener que mantener su política restrictiva durante más tiempo.

Los rendimientos de la deuda pública[2] se han ajustado en consecuencia y los rendimientos del Bund a 10 años, el OAT y los bonos del Tesoro de EE. UU. subieron entre 30 y 40 puntos básicos en el mes de marzo. Este cambio ha reforzado el entorno de tipos de interés «más altos durante más tiempo», que sigue moldeando los mercados de renta fija.

Alta calidad crediticia en euros: ajuste de precios sin deterioro de los fundamentales

En este entorno, los mercados de deuda corporativa de alta calidad crediticia en euros han experimentado una ampliación de los diferenciales, lo que refleja más la incertidumbre macroeconómica y el aumento de los tipos que un deterioro de los fundamentales corporativos.

Los diferenciales se ampliaron en unos 15 puntos básicos durante el mes[3], llegando al umbral de 90 puntos básicos desde niveles históricamente ajustados. Es importante destacar que el ajuste se ha mantenido ordenado y coherente con una normalización de las primas de riesgo más que con cualquier forma de perturbación del mercado.

Los fundamentales del universo de alta calificación siguen siendo sólidos. Las empresas europeas siguen haciendo gala de unos balances sólidos, un apalancamiento conservador y unas sólidas ratios de cobertura de intereses, a pesar de que los costes de refinanciación están aumentando gradualmente. Tras un periodo de revisiones a la baja en 2022-2023, las tendencias de calificación se han estabilizado y muestran una deriva positiva en la calificación en toda la clase de activos[4].

Al mismo tiempo, el aumento de los rendimientos subyacentes ha mejorado sustancialmente el perfil de carry. Los bonos de alta calificación crediticia en euros ofrecen ahora unos niveles de rendimiento que se acercan al 4 % que no se veían desde 2024[5], lo que proporciona un colchón más sólido contra la volatilidad y mejora las expectativas de rentabilidad a futuro.

 

Contexto técnico: demanda de activos de calidad

La actividad en el mercado primario se ha mantenido activa y bien absorbida, y los emisores han accedido a los mercados de forma oportunista, con una demanda de crédito de alta calificación en euros bien sustentada.

Los inversores institucionales siguen implicados, buscando rentas en un entorno de mayor rendimiento con una buena calidad de activos y en el que las alternativas que ofrecen rentabilidades ajustadas al riesgo comparables pueden ser limitadas.

La dinámica de la oferta sigue siendo manejable, ya que muchos emisores ya han prefinanciado una parte significativa de sus necesidades de financiación, lo que limita la presión de la oferta neta. Al mismo tiempo, el mercado ha experimentado una importante actividad inversa en Estados Unidos, con casi 58.000 millones de EUR de emisiones de empresas estadounidenses en el primer trimestre[6], incluidas operaciones históricas como la operación multitramo de 14.500 millones de EUR de Amazon. Los bonos con etiqueta ESG (verdes, sociales y de sostenibilidad) mantuvieron su tendencia de emisión en 43.000 millones de EUR, manteniéndose así en su proporción media del 20 % a 5 años de la oferta total de alta calidad en euros[7].

 

Un punto de entrada atractivo con apoyo estructural

La combinación de rendimientos más elevados y diferenciales moderadamente más amplios ha restablecido un punto de entrada atractivo en la deuda corporativa de alta calificación en euros.

Aunque resulta probable que la volatilidad a corto plazo persista, impulsada por los acontecimientos geopolíticos y la evolución de las expectativas de política monetaria, las características estructurales de la clase de activos siguen siendo favorables: sólidos fundamentales corporativos, bajo riesgo de impago, demanda resiliente y mejor carry.

En este contexto, la deuda corporativa de alta calificación en euros destaca como un segmento de renta fija de alta calidad, que ofrece una combinación de renta, preservación del capital y estabilidad relativa. La selectividad sigue siendo clave, ya que la dispersión entre emisores y sectores sigue aumentando.

Por tanto, la gestión activa es esencial para aprovechar oportunidades de valor relativo y capear un entorno en el que la incertidumbre macroeconómica sigue siendo elevada.

 

Inversión sostenible: un marco sostenible para una mayor calidad y diversificación

Nuestro marco ESG debe entenderse principalmente como un marco para mejorar la calidad general y la diversificación de una cartera.

Al excluir las actividades más controvertidas y los emisores estructuralmente más débiles, y al priorizar a empresas con un gobierno corporativo más sólido, modelos de negocio más resilientes y estrategias de transición creíbles, los criterios ESG actúan como filtro de calidad. Contribuye a inclinar la cartera hacia emisores que, en nuestra opinión, están mejor posicionados para sortear los retos normativos, medioambientales y sociales.

Al mismo tiempo, la inversión sostenible amplía el universo de inversión a través de instrumentos específicos como los bonos verdes, sociales y sostenibles. Estos segmentos ofrecen acceso a un conjunto más amplio de emisiones, proyectos y estructuras de uso de los ingresos, respaldando así la diversificación entre sectores y temáticas y manteniendo al mismo tiempo la disciplina crediticia.

En un entorno marcado por la elevada incertidumbre en torno al crecimiento, la inflación y la política monetaria, esta combinación de mayor calidad de emisores y mayor oportunidad contribuye a estructurar carteras más sólidas y equilibradas.

La estrategia Euro Corporate Sustainable Bond capta oportunidades

Nuestra estrategia Euro Corporate Sustainable Bond tiene como objetivo captar la mejora del carry y la resiliencia del mercado de bonos de alta calidad crediticia en euros, manteniendo al mismo tiempo un sólido perfil de sostenibilidad.

La estrategia combina un riguroso análisis crediticio fundamental con el marco ESG de Candriam. El proceso de inversión se centra en emisores de elevada calidad con balances sólidos, modelos de negocio resilientes y sólidas características ESG, lo que mejora la solidez general de la cartera.

El posicionamiento sigue sesgado hacia sectores defensivos y empresas con poder de fijación de precios, evitando al mismo tiempo áreas con elevados riesgos de crédito o sostenibilidad. La integración de criterios ESG complementa este enfoque, refuerza la calidad y limita la exposición a caídas.

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Doma el riesgo.

No huyas de él. 

La deuda corporativa puede parecer una inversión tranquila, porque las rentabilidades son constantes la mayor parte del tiempo. Pero es una clase de activos asimétrica: la subida se limita al cupón, mientras que la caída puede ser permanente si los fundamentales se debilitan o la liquidez desaparece.

Saber más

[1] Índice Bloomberg CO1 Cmdty a 31/03/2026.
[2] OAT francés a 10 años (GTFRF10Y Gobierno), Bund alemán a 10 años (GTDEM10Y Gobierno), bonos del Tesoro estadounidense a 10 años (GT10 Gobierno).
[3] ICE BofA Euro Corporate del 27/02/2026 al 31/03/2026.
[4] Función de Bloomberg RATT a 27/03/2026.
[5] ICE BofA Euro Corporate Yield to Worst a 31/03/2026.
[6] JP Morgan The Quarterly Wrap: European Investment Grade 1T26 Review publicada el 1 de abril de 2026.
[7] JP Morgan The Quarterly Wrap: European Investment Grade 1T26 Review publicada el 1 de abril de 2026.

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